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HISTORIAS DE AMOR


HISTORIA DE SACRIFICIO

Todas las relaciones íntimas implican sacrificios ocasionales por parte de uno de los miembros de la pareja a favor del otro. Sin embargo, en la historia de sacrificio un individuo se sacrifica de forma repetida y consistente o se ve a si mismo sacrificándose por el otro. Ese individuo es una muestra de lo que John Lee denomino amor abnegado. El amor consiste en dar parte de uno mismo y el individuo no es realmente feliz a menos que desempeñe, en la mayoría de las ocasiones, el papel de dador.


El amor hacia Dios puede contar con estas características; una persona entenderá su relación con Dios o con otra deidad a través del sacrificio.

El individuo también se siente amado por la deidad, aunque tenga que sacrificarse en su favor. Al mismo tiempo, la deidad puede haber hecho o seguir haciendo sacrificios, como en el caso de la historia de Jesucristo. Los padres e hijos también se suelen ver implicados en las relaciones de sacrificio.


Wanda y Derek


Wanda creció en un hogar integrado por un padre dominante y una madre muy sumisa. No había duda alguna respecto a quién tenía el mando. En los años cincuenta, las cosas eran así, o al menos eso era lo que pensaban los padres de Wanda. Esta se mostraba muy reacia al servilismo de su madre hacia su padre.


Wanda estaba decidida a hacer las cosas de forma diferente. Tenía por delante una prometedora carrera empresarial y quería ascender en el escalafón de la compañía tan alto como le fuera posible. Derek, su novio, le brindaba todo su apoyo en sus planes. Wanda podía sentirse realmente feliz: tenía una buena carrera y un novio que la quería. ¿Qué más podía pedir?


En realidad, había otra cosa que también deseaba. Derek estaba acabando la carrera de medicina y realizaba los trámites de las solicitudes para cursar prácticas pertenecientes al final del ciclo. El problema era que los lugares cercanos a su hogar donde podía realizarlas no gozaban de demasiado prestigio. Derek, al igual que las personas que tenía a su alrededor, consideraba que tenía un futuro prometedor. Por ello, no debía limitarse a realizar las prácticas en su localidad. Sin embrago, hacerlas en un sitio mejor significaba cambiar de lugar de residencia.


Derek le comentó a Wanda que todas las ciudades donde él tenía posibilidad de realizar las prácticas contaban también con un importante mundo empresarial en el que ella podría realizarse profesionalmente. Con ello le planteaba la posibilidad de trasladarse con él. Por supuesto, también le comento que podían vivir separados durante los años que durasen las prácticas, ya que ambos sabían que una pareja no siempre estaba unida, aunque sus miembros viviesen en una misma ciudad. La separación podía ser el beso de la muerte: algo que ninguno de los dos quería experimentar.


Wanda era reacia a irse a vivir a otra ciudad, pero sentía que no tenía elección. Realmente quería que Derek llevara a cabo su brillante carrera y, después de todo, el estaba en lo cierto al indicar que las posibles ciudades de destino le brindarían importantes oportunidades empresariales. Ella quería triunfar y Derek también deseaba su triunfo.

Su historia era la misma que la de sus progenitores, en la que su madre siempre se había sacrificado por su padre. En realidad, no tenía nada que ver. Wanda sabía que se mudaría de la ciudad y al mismo tiempo sentía que algo estaba mal. Pero no sabía que era.

Vince y Eva


Vince tenía treinta y dos años y se sentía frustrado. Quería casarse con Eva, pero no estaba seguro de que ella quería hacerlo. Llevaban cinco años saliendo juntos y Eva le había dado infinidad de ultimátums. Algo realmente asombroso si tenemos en cuenta que él le había propuesto matrimonio una docena de veces, por lo menos.


Está claro que los ultimátums de Eva no tenían nada que ver con el matrimonio, sino con el modo de vida de Vince. Quería saber cual sería su futuro: donde vivirían y que vida en común les esperaba, en caso de que contrajeran matrimonio.


Vince vivía con su madre de ochenta y ocho años, quien tenía problemas de salud desde hacia diez años. Sus amigos, y ya no hablemos de sus médicos, no se explicaba que siguiera viva. Sin embargo, ella estaba dispuesta a enfrentarse a todos ellos.


Vince comprendía que Eva no quisiera trasladarse a vivir con él y su madre. No era el ideal para una pareja de recién casados. Pero tampoco se veía capaz de dejar a su madre sola o de meterla en una residencia de ancianos. Cuidar de su madre no era nada fácil: suponía dedicarle tres horas o cuatro diarias que, sumadas a las que le dedicaba a su trabajo, no le dejaba demasiado tiempo para Eva. Le decía que su madre no iba a vivir eternamente, pero esa afirmación no hacia mas que desembocar en la misma pelea de siempre. Ella respondía que llevaba cinco años escuchando la misma canción y, sin embargo, su madre seguía viva. En realidad, se alegraba de que así fuera, pero no podía irse a VIVIR CON Vince y con su madre, sobre todo teniendo en cuenta las muchas horas de cuidados que éste le dedicaba.


Vince se daba cuenta de que estaba a punto de perder a Eva, pero no podía hacer nada. La idea de perderla le deprimía. Exceptuando las pelas por su futura vida en común, su relación había sido maravillosa y Eva se había mostrado muy cariñosa con él, incluso con su madre. Pero no quería vivir con ella. Él debía cuidar de su madre, no había otra alternativa. Si Eva no era capaz de darse cuenta de ello, entonces debería buscar a otra persona que le comprendiera.


MODOS DE PENSAMIENTO Y CONDUCTA


Las personas que cuentan con una historia de sacrificio suelen dar y no esperan recibir. Para ellos lo recibido (si es que reciben) es el fruto de lo que han dado. Por ejemplo: se sienten más felices dando un regalo de cumpleaños que recibiéndolo. También sienten que reciben a cambio, aunque lo recibido no sea tangible u obvio para los demás.


Un rasgo clave de la historia de sacrificio es que las personas que la sustentan la ven como una necesidad y no como una elección. En cierta manera, Wanda podía elegir entre irse  con Derek o no irse. Sin embargo, ella no vivía su experiencia como una elección. Creía firmemente que el traslado era algo que debía hacer y si no lo hacía, se equivocaría. Nosotros podríamos mostrarnos a favor o en contra de ese traslado; sin embargo el modo clave de pensar que se desprende de esa situación, se basa en la ausencia de la elección (aunque esta existe). En este sentido, Wanda imitaba el comportamiento de su madre quien, probablemente, también hacia lo que debía.


Del mismo modo, Vince hubiera podido pensar que tenía el derecho de elegir, pero no lo hizo. En realidad, no había contemplado todas las posibles opciones en cuanto al problema de su madre se refería, y probablemente no lo haría. Se sentía atrapado en su decisión: pensaba que hacía lo correcto y que cualquier otra cosa que pudiera hacer estaría mal. Lo mismo le sucedía a Wanda.


Quizá pensemos que las personas que viven una historia de sacrificio dan demasiado, lo cual es cierto en cierto sentido. Sin embargo, debemos recordar que su historia se fundamenta en el hecho de dar, aunque puedan quejarse de ello o reprochárselo a la persona a la que están dando. Su historia de amor siempre les llevará a desempeñar ese papel, independientemente de las circunstancias que la rodeen. En los casos más extremos, podemos pensar que estas personas tienen “complejo de mártir”, ya que parecen disfrutar dando y no piden nada a cambio.


PAPELES COMPLEMENTARIOS: El Sacrificado y el beneficiario


En la historia de sacrificio, encontramos los papeles complementarios del sacrificado y el beneficiario, es decir, el que se sacrifica y el que se beneficia de estos sacrificios. Normalmente, uno de los individuos desempeña siempre el papel de sacrificado y el otro el de beneficiario. También puede suceder, aunque no es tan común, que los dos individuos se sacrifiquen pero en áreas diferentes. Por ejemplo: un marido puede sacrificarse por su mujer en el campo profesional, mientras que ella lo hará por él en el terreno económico. La mujer puede dejar que el marido gaste lo que quiera, ya que ha conseguido lo que ella quería en el terreno profesional.


VENTAJAS E INCONVENIENTES


La historia del sacrificio puede desembocar en una relación feliz cuando ambos miembros de la pareja están satisfechos con el papel que desempeñan; especialmente cuando ambos se sacrifican (normalmente en áreas diferentes). Esta historia tiende a desencadenar tiranteces cuando la pareja esta desempeñando papeles que conscientemente no quiere desempeñar, pero que su subconsciente le obliga a asumir.


Las investigaciones demuestran que las relaciones, sean del tipo que sea, tienden a ser más felices cuando son más o menos equitativas. Sin embargo, los individuos no se limitan a interpretar las relaciones exitosas como simples tira y afloja, en los que se lleva un riguroso recuento de lo que cada uno ha dado y recibido. El mayor factor de riesgo de la historia de sacrificio es que el “dar y recibir” suele desequilibrarse mucho, de tal manera que uno de los miembros de la pareja empieza a sentirse incómodo.


El hecho de que la historia de uno o ambos individuos tienda a perpetuar este equilibrio, aún hace más difícil la situación. Así pues, alguien se puede mostrar resentido por tener que dar siempre y, sin embargo, continúa dando, independientemente de que su pareja se lo exija o no. Da porque en eso se basa su historia de amor. Del mismo modo, el que recibe se puede mostrar incómodo por estar siempre recibiendo y al mismo tiempo ser incapaz de cambiar la conducta del sacrificado, aun cuando este último se siente cansado de ejercer ese papel.


Cuando se alcanza un punto en el que no se está a gusto, es necesario restaurar el equilibrio, pero primero los miembros de la pareja deben reconocer la historia que les conduce a adoptar esa conducta de sacrificio.

LES DEJO EL CUESTIONARIO DE DIAGNOSTICO, PARA QUE PUEDAN IDENTIFICAR SI SU HISTORIA DE AMOR TIENDE AL SACRIFICIO:

DIAGNOTISCO DE LA HISTORIA DE SACRIFICIO

  1. Disfruto sacrificándome a favor en mi pareja.
  2. Creo que el hecho de estar preparado para sacrificarme por mi pareja es el símbolo del amor verdadero.
  3. No dudaría en sacrificarme por el bien de mi pareja.
  4. Renuncio a algo que me gustaría hacer por el bien de mi pareja. De hecho, soy feliz sabiendo que él/ella está feliz.
  5. Creo que las relaciones personales no se basan únicamente en el amor, sino también en los sacrificios que se hacen por amor.
  6. Creo que el sacrificio es una parte clave del amor verdadero.
  7. Hago sacrificios para agradar a mi pareja.
  8. Renuncio a mi bienestar para satisfacer las necesidades de mi pareja.

Autor: Robert J. Sternberg

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