Artículos

LA OBRA DE JUNG


En el curso de su vida, Jung trabajó como psicólogo y psiquiatra, amén de convertirse en uno de los analistas mas brillantes del mundo. Como no siempre se tiene un conocimiento exacto de las diferencias entre estas especialidades, acaso no esté de más comenzar por algunas definiciones. Un psiquiatra es un médico especializado en el tratamiento de toda clase de enfermedades mentales; un analista es un terapeuta (provisto o no de titulación médica) cuya actividad se centra en el tratamiento de un grupo determinado de trastornos mentales –la neurosis- mediante un prolongado y detenido examen de procesos en gran parte inconscientes; un psicólogo es un científico puro que estudia todos los estados de la mente y todas las formas de comportamiento, ya sean normales o anormales, humanas o animales.


Durante los años que trabajó como psiquiatra en el hospital de Burghölzli, Zurich, de 1900 a 1909, Jung dirigió, como ya hemos señalado, una importante investigación de psicología pura en la que se utilizaba el test de asociación de palabras. Aquel estudio demostró la existencia y el modo de funcionamiento de los complejos inconscientes. Su actividad como analista comenzó con su colaboración con Sigmund Freud, durante la cual contribuyó a consolidar el psicoanálisis como movimiento internacional, y alcanzó su apogeo después de su crisis de la mitad de la vida, con el desarrollo de un sistema terapéutico propio al que en un principio llamo  “psicología de los complejos” y después “psicología analítica” para distinguirlo del “psicoanálisis” freudiano.


En algunas ocasiones se emplea la expresión “psicología profunda” para designar la actividad de los analistas de una y otra escuela; la “profundidad” se refiere a lo que constituye el objeto fundamental de su trabajo: la mente inconsciente. En general, Jung y sus seguidores siempre han preferido emplear los términos “psique” y “psíquico” en lugar de “mente” y “mental”, porque psique se refiere a todo el aparato mental, tanto inconsciente como consciente, mientras que mente se emplea en el lenguaje corriente para designar el aspecto del funcionamiento de la mente que es totalmente consciente.


Las disciplinas fundadas por Freud, Adler y Jung han dado origen a otras escuelas de análisis, pero todas coinciden en concebir la conciencia como el punto del iceberg psíquico.  Todas parten del supuesto de que toda conducta humana está motivada, y en gran medida determinada, por zonas de la psique que no son directamente accesibles a la conciencia. Estas zonas inaccesibles se dignan con el término genérico “inconsciente”.


La denominación es desafortunada en muchos sentidos, pues da a entender que el inconsciente es una cosa, como la glándula pineal, o un lugar, como París o el mar Caspio. En realidad no es una cosa ni un lugar: es un proceso, dotado de dinamismo propio, sobre el cual el yo consciente cabalga como un jinete. Así pues, “el inconsciente” sólo es una hipótesis. Su existencia no se puede demostrar de modo concluyente, sólo se la puede inferir a partir de sus manifestaciones en los símbolos, los síntomas y el comportamiento. Sin embrago, ha resultado ser una hipótesis útil, sin la cual ningún analista puede trabajar.


Según la concepción junguiana, la salud (o enfermedad) mental depende de la relación funcional que se establece entre los procesos conscientes y los procesos inconscientes en el curso del desarrollo personal. Los avances registrados en la aplicación terapéutica de la psicología profunda han tenido su origen en el estudio de esa relación y en la creación de técnicas aptas para producir su reajuste cuando la relación da muestras de funcionamiento defectuoso. Además, la interacción consciente-inconsciente es importante no solo para mantener la salud mental, sino también para el éxito de toda actividad  creativa, ya sea artística, literaria o científica, y de ella depende lo que Jung llegó a considerar el más elevado logro humano: el desarrollo de la personalidad, en virtud del cual un individuo se convierte en un ser humano todo lo completo que le es posible.


Jung llamó “individuación” a este proceso, y, basándose en su experiencia personal durante los años posteriores a su ruptura con Freud, afirmaba que podía lograrse mediante la apertura a una vivencia  profunda de los procesos inconscientes propios. Su tesis quedó resumida en la primera frase de su autobiografía, comenzada cuando contaba ochenta y dos años: “Mi vida es la historia de la autorrealización de lo inconsciente” (RSP, pag.16)


Es indudable que Jung fue uno de los grandes pioneros de la exploración del inconsciente, pero sería inexacto suponer que fue uno de los primeros. Todas las contribuciones individuales grandes y pequeñas, proceden de una corriente cuyos orígenes se pierden en la más remota antigüedad, y si se da comprender la contribución de Jung en el contexto de su vida, no menos importante es comprender su vida en el contexto de su cultura.

Autor: Anthony Stevens

Subir

 

 

 

 

Adolescentes en búsqueda de significado | La vida de Carl Gustav Jung | La obra de Jung | Biografía de James Hillman | La realidad psíquica de James Hillman | Fantasías amorosas y parejas divinas | Cerebro izquierdo y cerebro derecho | Pan, Dios-Cabra | Pan, Dios-Cabra Segunda Parte | Como tratar los sentimientos del niño | El milagro de la cuerda | Anorexia Precoz | Los hijos de madres solteras | La herencia familiar | Las reglas familiares | El desarrollo cognoscitivo de la adolescencia | Historias de Amor-Profesor-Estudiante| Sexo y Amor | Las ideas psicológicas| Historias de Amor-Sacrificio | Historias de Amor-Poder | Historias de Amor-Policiaca | Historias de Amor-Pornográfica | Sobre el amor | Historias de Amor-Terror | Historias de Amor-Historias de Ciencia Ficción | Destino y Mito| Historias de Amor-Colección| Historias de Arte| Historias de Casa y Hogar| Historias de Juego| Historias de Recuperación| Historia Religiosa| Historia Viajera| Autoridad en Fuga| La Carta que Falta| La Incertidumbre del Amor no Correspondido| Historias de Amor-Historia de Coser y Tejer| Historia del Jardín| Los Celos y la Envidia| Inflación del Yo y la Buena Conciencia| La Vida del Espíritu en las Mujeres| Lilith| El Creador y su Sombra| Arquetipos de Desarrollo
Inicio | Presentación | Terapia | Cursos | Artículos | Imágenes | Comentarios
NOVEDADES
spacio  
CURSO INTELIGENCIA EMOCIONAL
Actualización: Febrero 2, 2015 © Derechos Reservados Diseñado por Violeta Varela V